Se acabaron las fiestas y volvemos a
la normalidad de cada día. Este año se me han pasado muy rápido,
es la primera vez que me da pena quitar el belén y los adornos
navideños, y eso que al ser festivo ayer, los quité un día más
tarde.
Durante la navidad no he
querido hacer comentarios tristes, o de temas políticos, en realidad
eso lo suelo hacer por el face, pero el estar callada no significa
que estuviese alejada de la realidad, ésta, por desgracia no era
nada alegre, por la radio escuchaba continuamente las llamadas a la
solidaridad, a la recogida de alimentos, o de juguetes. Las calles se
llenaron de gentes, pero mientras paseaba, me fijaba que eran más
los que paseaban (como yo) que los que compraban, de hecho, hoy
escuchaba que es el año que menos se ha vendido en navidad, eso sí,
al parecer si que han tenido movimiento los comercios en las rebajas;
normal, por unos días, si te hace falta algo lo compras ahora,
menuda rabia da comprar unos zapatos el día 4, y el siete verlos a
mitad de precio.
Lo que trato de decir con
este mal preámbulo, es que no olvidemos la cantidad de personas que
esperan los repartos de Cáritas o de cualquier otra ONG para llevar
algo de alimentos a sus casas. Que nos olvidemos de ese consumismo
absurdo con el que nos obligaron a vivir, (a quien quiso) y compremos
lo necesario, de esa forma podremos colaborar en ayudar a que otras
familias tenga los alimentos que necesitan.
Buena semana, aunque ya esté empezada
y feliz primer mes del calendario.
PD: La imagen es porque me gusta y se titula, te regalo una estrella, y si yo pudiera, le regalaría una a cada amigo.






