

Hoy no pongo la tercera entrada de la lista de alegrías, porque leí en el space de mi amiga Carmen (http://carmenxubcn.spaces.live.com/ ) una entrada que me encantó, comparto totalmente lo que ella dice, y les animo a que la lean, su título es, A mí me lo enseñaron mis padres.
Para no repetir lo que ella comenta, sólo les pondré el ejemplo del árbol. En abril del 2007, yo puse una entrada con una foto de una Mimosa, y contaba como unos niños la habían golpeado para hacer caer sus flores. Bien, ya dije en esa entrada lo que pensaba. El año pasado por el mismo mes, de paso para el Súper, me fijé que era una preciosidad de flores, pensé sacar una foto de nuevo, pero al llegar a casa me despisté. Al siguiente día bajé con mi cámara para tener un recuerdo de dicha Mimosa. Cuando llegué me quedé muda, no tenía ni una sola flor, todas caídas sobre el suelo, formaban una inmensa alfombra de color amarillo, no daba crédito a lo que veía. En ese momento se asomó a la ventana la misma vecina del año anterior, le pregunté que le pasó al árbol y me dijo que de nuevo aparecieron unos niños con palos, y empezaron a golpear salvajemente a la Mimosa para tirar sus flores, ella y su madre les llamaron la atención, pero los niños, de unos doce años lo hacían peor, su madre nerviosa les gritó que iba a llamar a la policía, entonces se fueron. Cuando varios vecinos contemplaban el destrozo del árbol, aparecieron un par de esos niños acompañados de sus padres, los cuales, insultaron a esta señora mayor, y al resto de los vecinos, por “asustar” a sus hijos con la policía. ¿Qué les parece? El árbol les importó un pimiento. Pues ya ven, a estos señores no les importó, pero al árbol si, no resistió la segunda paliza y aquí les dejo el resultado. Un árbol menos, y unos padres que están ayudando a convertir sus hijos en auténticos monstruos, y que conste que no hablo de jaloguin, que de eso prefiero ni hablar. Buen fin de semana.
Me acabo de enterar que ya empezó la campaña de recogida de regalos en una caja de zapatos, una idea que surgió el año pasado gracias a Imaginarium, la Fundación Antena 3 y Mensajeros de la paz.. Ya comenté la ilusión que me hizo llenar la caja con pequeñas cosas que podían hacer feliz a un niño. A todos nos sobra una caja de zapatos, así que a ponerla bonita, dejar un juguete dentro y entregarla antes del 14 de noviembre
Para no repetir lo que ella comenta, sólo les pondré el ejemplo del árbol. En abril del 2007, yo puse una entrada con una foto de una Mimosa, y contaba como unos niños la habían golpeado para hacer caer sus flores. Bien, ya dije en esa entrada lo que pensaba. El año pasado por el mismo mes, de paso para el Súper, me fijé que era una preciosidad de flores, pensé sacar una foto de nuevo, pero al llegar a casa me despisté. Al siguiente día bajé con mi cámara para tener un recuerdo de dicha Mimosa. Cuando llegué me quedé muda, no tenía ni una sola flor, todas caídas sobre el suelo, formaban una inmensa alfombra de color amarillo, no daba crédito a lo que veía. En ese momento se asomó a la ventana la misma vecina del año anterior, le pregunté que le pasó al árbol y me dijo que de nuevo aparecieron unos niños con palos, y empezaron a golpear salvajemente a la Mimosa para tirar sus flores, ella y su madre les llamaron la atención, pero los niños, de unos doce años lo hacían peor, su madre nerviosa les gritó que iba a llamar a la policía, entonces se fueron. Cuando varios vecinos contemplaban el destrozo del árbol, aparecieron un par de esos niños acompañados de sus padres, los cuales, insultaron a esta señora mayor, y al resto de los vecinos, por “asustar” a sus hijos con la policía. ¿Qué les parece? El árbol les importó un pimiento. Pues ya ven, a estos señores no les importó, pero al árbol si, no resistió la segunda paliza y aquí les dejo el resultado. Un árbol menos, y unos padres que están ayudando a convertir sus hijos en auténticos monstruos, y que conste que no hablo de jaloguin, que de eso prefiero ni hablar. Buen fin de semana.
Me acabo de enterar que ya empezó la campaña de recogida de regalos en una caja de zapatos, una idea que surgió el año pasado gracias a Imaginarium, la Fundación Antena 3 y Mensajeros de la paz.. Ya comenté la ilusión que me hizo llenar la caja con pequeñas cosas que podían hacer feliz a un niño. A todos nos sobra una caja de zapatos, así que a ponerla bonita, dejar un juguete dentro y entregarla antes del 14 de noviembre