
Hoy llegó a mis manos un discurso de Federico Garcia Lorca, cuando inauguró la biblioteca de su pueblo en Septiembre de 1931. Me ha gustado tanto que lo pienso enviar a todos los amigos, aunque llevo el correo fatal.
Voy a poner un par de fragmentos porque valen la pena leerlo.
No solo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría pan; sino que pediría medio pan y un libro. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan.
Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿Dónde están esos libros?
Termina diciendo.
Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de
Pese a los años transcurridos, su discurso me parece totalmente actual. En mi tierra peligran las escuelas de música, pretendemos ser la capital europea del 2016, y los políticos se tiran la pelota de unos a otros, y los profesores sin cobrar. Cultura, mucha cultura es lo que necesitamos para salir adelante, pero como muy bien dijo el otro día Federico Mayor Zaragoza, la clase política se preocupa de N T D, cuando le preguntaron que significaban esas letras, él respondió Nos tienen distraídos.
Buen fin de semana, felices vacaciones y buena Semana Santa.





